domingo, 25 de enero de 2026

Los museos y su quietud.







Si me preguntasen por qué me gustan los museos o las galerías de arte, contestaría que me gusta la sensación de orden. Y me gusta el silencio. Es de los pocos lugares que aún se respeta ( si no es una inauguración, por supuesto) hablar en voz baja o simplemente vagar por las estancias en " modo mute ". Contemplando obras que no entiendes, de las que no sabes nada, de las que odias o amas. 
Pero, de algún modo disfrutas.

Yo no tengo ni la más puñetera idea de arte. Menos de pintura ni de pintores. Pero me gusta pensar, en cómo alguien llega a ser reconocido por lo que hace.

" El Arte es Subjetivo". Está más que claro. Lo que yo puedo considerar horroroso, otra persona puede llegar a pagar millones. ¿Quién y cómo se valora un objeto para considerarlo bueno para una exposición?.

Más allá de las obras, siento una extraña fascinación por los edificios. Escaleras de madera que flotan en el aire acompañadas de otras mecánicas. Ventanas que dejan ver edificios imponentes. Salas gigantescas con objetos o cuadros perfectamente alineados. Presente y futuro mezclados de forma perfecta, estudiada. 
Lo antiguo con lo abstracto y lo contemporáneo. Una amalgama de sensaciones diferentes. 

Si me preguntan...quizás no visito exposiciones por el arte en si. Visito lugares. Observo la quietud del pasado. No entiendo la mayoría de las obras pero reconozco el valor de seguir vivas para alguien. 

Y me gustan los espacios. Es como estar dentro de una burbuja. El aire frío polar de las estancias. 
Las paredes blancas. La pulcritud. De nuevo; el orden, el silencio. 
El ruido del mundo queda afuera por unas horas. 

COLECCIÓN FORTABAT
FUNDACIÓN AMALIA LACROZE DE FORTABAT
Buenos Aires