viernes, 13 de febrero de 2026

Febrero: Días olvidados y Viernes 13


Estuve a punto de saltarme de nuevo mi cita/experimento de esta semana. He estado un poco xof, pero estoy segura que es el calor. Y que ahora tenemos un poco más de trabajo al cocinarle a los perros toda la comida. Decidimos darles alimento casero y olvidarnos del pienso. Siempre estaban con problemas de estómago o de piel. Turno con una nutricionista veterinaria y venga! más trabajo. Pero estamos muy contentos porque hasta han cambiado radicalmente su comportamiento. Palito, el "hincha bolas", histérico y ladrador no digo que se parezca a un santo, pero está muchísimo más tranquilo, no se come lo que encuentra por la calle y no está ansioso todo el día. El cambio es notablemente visible. 

Pero claro...nosotros estamos más cansados. Dedicamos tres mañanas a la cocina y a congelar comida. Y ya de paso, también intentamos cambiar un poco nuestra alimentación y comer un poco mejor. Entonces esos días aprovechamos a cocinar y congelar para nosotros. Lo que digo, un trabajo. 

Bajj, no me puedo quejar, sinceramente. Continúo con mi "racha" medio feliz (a pesar de días mentalmente nublados) y no quiero dejar de escribir cuando estoy también "así" medio para arriba. Como dicen por aquí: siempre terraza nunca sótano. Qué buena frase!

Sigo de holidays, leyendo, haciendo collage, saliendo de vez en cuando a desayunar. No quiero que nada ni nadie me venga a joder el ánimo. Quiero tomarme este mes de buen rollo y que nada enturbie mi paz. Sigo en mi burbuja, que cada vez es más gruesa. Intento no estar disociada...eso nunca. La realidad la mastico lentamente, sin atragantarme. Digiriendola.

Y cuando miro hacia el futuro intento ver una imagen de mi misma como en la foto. Esta foto es genial. De mayor quiero ser/estar como la señora de la foto y su perro. Sería mi mayor logro. 


martes, 10 de febrero de 2026

Febrero Día10 .500 mails olvidados y Experimentos.


Me pasé media tarde borrando mails. No sé en qué momento decidí subscribirme a substack y a otras historias de las que nunca encuentro el tiempo de leer. Tampoco sé porqué tengo 4 cuentas de mail (tengo una quinta asociada a un blog secreto, el cual hace años que no entro...). Basura digital.

¿Cómo fue posible que se me acumularon tantos mails? Mi teléfono no da para más y y me estreso cada vez que entro a alguna de mis cuentas. Era el momento, zas, zas y venga  borrar...

También debería hacer limpieza en Drive...se me amontonan fotos y archivos...

Luego me dió por entrar a Pinterest, madre del amor hermoso! un montón de tableros con 100, 200, hasta 300 imágenes..nada...a eliminar se ha dicho. Estoy pensando que debo hacer un repaso a todo lo que guardo en carpetas en instagram...ahí sí que me va a dar un parraque. Últimamente estoy pasota con esta red y entro poquito. Subo una foto y me voy corriendo para no entrar en el limbo de ir pasando estupideces y engancharme como una yonki a algo que ni tan si quiera me interesa. Entrar. Salir.

El otro día, una amiga que me sigue por aquí, hola tú! de paso te saludo!! jejejej...

Me mandó un watts y me dijo: epa!! estás volviendo a escribir en el blog!!! ¿Cómo es eso?  Un experimento de mi mes de vacaciones, le contesté.

Pues es eso. Un experimento. O un acto de rebeldía contra mi misma. De estar años sin apenas escribir y menos pasarme por aquí y, (como siempre digo) este es un lugar seguro. Donde hay poco hate, donde hay poca gente, y los pocos que quedan son los de siempre, buena gente. Un lugar tranquilo, fácil y sobre todo sin prisas, sin "engagement", me gusta, estadísticas, etc. Un lugar libre de estar presente en todo momento para que el algoritmo te premie o te castigue. 

El experimento de poder estar entre diez minutos y una hora ( o lo que se tercie) delante del portátil y estrujarme el cerebro para escribir algo. A veces no hace falta estrujarlo, las palabras salen solas. Un ejercicio de pensar en el día a día. 

Sin muchas pretensiones. 






lunes, 9 de febrero de 2026

Febrero Días 7/8/9 Jodidamente feliz.


 

No sé si soy "jodidamente feliz". Hay muchas cosas en contra en el día a día para ser feliz. O simplemente para no tener paz. Empezando por el clima; humedad bochornosa. Calor de mierda. Pero este año me hice la promesa, no, la promesa no. Yo no prometo nada por si las moscas...me propuse no quejarme tanto. Porque la verdad, estar con alguien que siempre está: buff, ufff, pufff, que asco, que porquería, estoy harta, esto es una mierda...y varios improperios más...Creo que debe ser muy insoportable. Y como dice mi marido ¿arreglas algo quejándote?. Y no, la incomodidad no desaparece con los cientos de buff...Así que estoy consiguiendo ( y ya vamos para mediados de febrero) quejarme menos. Estoy jodidamente feliz. Mentira. Pero sé que los de mi alrededor quizás sí...





viernes, 6 de febrero de 2026

Febrero Día 6. Libros para desconectar.


 Hace relativamente poco. Muy poco. Dejé de sentirme mal por mis lecturas. Antes, me daba la sensación que si no leías libros complicados, de escritores súper reconocidos, escritores antiguos, etc. Si no eras un lector de este tipo, olvídate de mencionar qué lees...supongo que era o es mi manera de ser. A veces o muchas veces me doy un poco de menos. 

Suerte que la edad, una de las cosas buenas de meter años sin parar, es que te vuelves "pasota". Me da igual todo porque mi salud mental está por encima del bien y del mal. Y en eso entra lo que leo. Yo necesito "esbargir-me" (distraerme).

Empecé a leer con 12/13 años. Mi madre en esa época tenía dos trabajos y los domingos trabajaba de dependienta en una confitería. Y al lado de la confitería había una tienda de esas de barrio donde había un poco de todo. Tenían ese típico mueble de metal a lo alto con libros de bolsillo. Ella, cada domingo, de su pequeño sueldo sacaba dinero y me compraba un libro. Mi afición empezó a crecer. 

Una de las cosas que agradezco al que hizo de padre en mi adolescencia ( que son pocas pero las valoro mucho) es la lectura. Era de las pocas del instituto que se leía todo lo que nos mandaban. Ahí me enamoré de Béquer, de Gabriel García Marquez, de Edgar Allan Poe...Y de muchos escritores españoles. 

Con 2o años leía todo lo que llegaba a mis manos, fuera el género que fuera. Y como ya trabajaba, cada semana me compraba un libro. Pero llegaron los 30 y de pronto olvidé leer. Completamente.Pasaron 10 años para volver a recuperar un poco las ganas. 

Ahora con cincuenta y pico me obligué a volver a leer. Y te das cuenta de lo que hace perder el hábito. No retienes nada, te cuesta concentrarte, no encuentras el momento; el trabajo,los perros, la vida...las redes malditas...todo está primero. Y te falta motivación. A mi se me ha sumado estar en un país donde los libros son carísimos. No hay nada a menos de treinta euros...ni si quiera los de segunda mano. Es tremendo. 

Otra cosa, como no sabemos si volveremos a España o no, acumular libros de papel que luego deberé dejar se me hace un mundo. Ya tuve que donar más de 17 cajas de libros en su momento y no quiero volver a pasar por ello. 

Judit que te enrollas...a lo que iba. Que de no leer a leer libros que me hacen pasar el rato, para mi es un verdadero logro. El año pasado leí 15 libros. Y este enero ya me terminé dos más. 

Sí, la mayoría son de intriga, thrillers, etc. Fáciles.

Y una de las cosas que me hizo volver a la lectura fue el regalo de una tablet. Nunca pensé que terminaría acostumbrandome a leer un libro en una pantalla (lo odiaba) pero dicen que "a falta de pan buenas son las tortas". Y mi pareja (que es un fan de la tecnología ) tenía un montón de libros en Kindle (que muchos los compró para mi y yo ni bola le di nunca). 

Amigarme con una pantalla, rescatar libros olvidados y empezar de nuevo a leer. Quién sabe, quizás en unos años me lea esos libros complicados que los grandes lectores leen y tan buenas reseñas saben hacer.

Por ahora me quedo con descansar la mente y leer historias de intriga que me entretengan.

Estoy feliz como una perdiz.



jueves, 5 de febrero de 2026

Febrero Día 5. Volver al Cine.


Ayer fuimos al cine. Desde 2018 que no pisaba uno. Yo, que iba al cine casi cada semana cuando era más joven. Desde que estoy en este hemisferio dejé de ir. Es raro. Tengo una sensación extraña, como asociar ir al cine con otra vida. Hoy desbloqueé varios recuerdos a fuerza de pensar. La vida y el mundo cambió tanto que cuesta imaginar que tuvimos otra manera de divertirnos y de relacionarnos. No me añoro. Pero algo hizo click.

Recuerdo quedar con una amiga y recorrernos varios cines de la ciudad para decidir qué nos apetecía ver. Corría el año...déjame hacer cuentas...creo que tenía 25 años. Girona era una ciudad pequeña, donde ibas caminando a cualquier lado. Había (creo recordar) unos cinco cines, uno muy pequeño donde pasaban pelis antiguas o independientes. Todos estaban en el centro, porque en ese entonces Girona era como un pueblito. Amaba ir al cine. 

Luego, cuando me mudé a un pueblo del Maresme, con mi ex pareja teníamos la costumbre de ir entre semana al cine. En un pequeño complejo en Arenys de Mar donde habían (creo) unas ocho salas. Al lado del cine había una pequeña cafetería donde comíamos unos bikinis antes de entrar. Era casi como un ritual. 

Ayer me pareció dar un salto en el tiempo. Y uno grande. Porque no me conformé solo de proponerle a mi pobre marido que me acompañara al cine, sino que le dije que iríamos a ver Crepúsculo (insertemos aquí un emoji de desmayo)...Como buena friky que sigo siendo a pesar de mi edad, debía ver esa película. 

Él que es un amante de las películas antiguas, como Casablanca...superó con creces el "horror" de estar dos horas viendo una de adolescentes. Le preparé para las próximas, van a pasar toda la Saga...No sé si lo resistirá.

Pero a lo que iba, después de no haber pisado un cine en años, sentí felicidad. Creo que todavía me queda una sonrisa estúpida en la cara. Y quedé muy sorprendida, porque la gente  (muchas chicas jovencitas sobretodo) se comportó bien, sin reflejos de móvil, sin hablar mucho. Había leído que ir al cine útimamente era un desastre. 

Estoy contenta. Me sumergí en una burbuja oscura y cómoda que me transportó al pasado. Con una historia de vampiros adolescentes naïf, con unas vistas espectaculares de bosques verdes y una banda sonora que siempre me gustó mucho.