Ayer, mientras paseaba a Maduixa entré en mi trance habitual de pensamientos "random". Aunque debo estar pendiente de todo lo que pasa a mi alrededor, perros, bicicletas, autos que no se paran jamás en ningún paso de peatones, personajes varios, etc. La tarde/noche es ideal para pasear más o menos "tranquilamente" y dejar que Maduixa olfatee lo que quiera y se pare tantas veces como le de la gana.
Mientras, la menda lerenda deja que su mente divague...
Si no volvemos a cambiar de idea (que lo hacemos cada vez que vamos al baño, como dice una amiga), parece ser que volver a España está cada vez más cerca. Si la visita con el oncólogo de mi marido está ok, ahí definiremos los pasos a seguir en los próximos meses. Mi ex pareja aparentemente, tiene ya encaminado con el banco, darme mi parte de nuestro piso a medias.
Hemos de decidir en qué lugar de España queremos residir porque en Cataluña lo vemos bastante complicado por un tema precios. Y siendo sincera, tampoco quiero estar muy muy cerca de mi familia.
Desde que vivo en Buenos Aires, una de las cosas que aprendí es que las distancias en España son muy pequeñas (aunque a nosotros nos parezcan 30km una eternidad).
Aquí, cada vez que quedo con alguna amiga para tomar un simple café me paso cuarenta minutos viajando en subte. Ya no hablemos de pisar una playa...que te queda a 400km. (estoy tan blanca que casi soy transparente). Las distancias son enormes porque el país es gigante. Las carreteras no son una maravilla y el transporte...pues...ahí va.
De modo que irnos a vivir, por ejemplo, a Vigo no sería un problema. La verdad, que seis o siete horas en tren no me parecen un drama. Últimamente me da por mirar el mapa de la península y marcar las distancias. Todo está tan cerca que no entiendo como no me pateé España entera en su momento. Quizás ahora mi mirada es más argenta. Y veo todo mucho más asequible. No solo los trayectos.
Divago en lo más fácil. "Fácil" entre comillas. A veces pienso por que no me concentro en todo lo nuevo que está por venir. En el sueño de buscar una casa con un gran jardín para los perros. De volver a un lugar con menos gente, con menos tráfico. Un lugar apartado del bullicio. Un país, un poco más predecible.
Lo intento, de verdad que lo intento...pero hay tanto trabajo por hacer y tantas cosas que dejar atrás...
Música que me acompaña esta tarde de domingo.

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