jueves, 17 de diciembre de 2015

Lidiando...luchando...haciendo el gili...


Hoy he hecho una carta de presentación para un trabajo. 
De hecho todavía no sé donde quiero trabajar, pero lo que sí sé es que debe ser un sitio donde el contacto humano no exista. O que se comuniquen conmigo a través de un ordenador. Empaquetar cosas me parece un buen trabajo u ordenar estanterías. 
Si pudiera ser que no haya ruido. Sobre todo eso. 
Que no se escuche nada absolutamente. Sólo el sonido de mis pisadas y mis conversaciones con mi Mini yo en modo "mute".

Recuerdo mi primer trabajo en una "lencería". Mi madre se puso medio-contenta...ya que no quería estudiar al menos tendría un trabajo "limpio". 
Cuando descubrí la cara oculta de trabajar de "cara al público" me entusiasmaron los 150 metros cuadrados de almacén del primer piso. Me estaba horas allí dentro con un silencio absoluto, ordenando los destrozos y el desorden de años. Entrar ahí era entrar en otro mundo. Miles de cajas y cajas me esperaban para salir a la luz después de años en stand by. Cuando amanecía con esa nube gris en mi cerebro, me pedía ir al almacén. 
Y eso que hace veintiséis años el público era muuuuuucho más amable que ahora. Al menos la gran mayoría. De imbéciles siempre han habido. Y de listas. 

Ahora las mujeres y los hombres se han convertido en burdas y vulgares copias de esos famosos de mierda que no saben ni hablar pero que están en todas partes. 
La crisis no nos ha hecho aprender nada -al contrario- nos ha hecho perder el gusto, las maneras y la educación. Parece ser que como todo el mundo ha tenido que bajar el listón y la pasta escasea para todos, hasta para éste tipo de gente que van de "pij@s". 
La moda de ahora es tienda "mona" o "cutre" con pingos "made in china". Madres e hijas parecen calcomanías con triste diferencia de edad. Que se ha puesto de moda ir como tu hija de quince años...XD!...¿qué les pasa a las mujeres?

Dicen que la calidad no es cara...bueno...que se lo digan a la Presley...sus cuellos altos tan sencillos y finos no son de viscosa, son de seda auténtica. Y no me quiero imaginar lo que valen...Sí. Se puede ir elegante con menos pasta. Seguro. Pero hay que tener clase.

No existen los "duros a cuatro pesetas" como decía mi abuelo. Y es verdad.
Pero nos lo creemos. Lo veo cada día. No es lo mismo comprarse una camiseta de diez euros porque la tienda se va a pique y para salvar el culo lo ha puesto a ese precio...y marcaba setenta...y decir: qué buena prenda me compré y me costó 10 euros!!!. 
-Mekkkkkkk!!! error!!! te costó diez pero marcaba setenta...Eso quiere decir que la tienda pierde dinero porque lo está vendiendo por un valor muyyyy inferior a lo que le costó...
(ah! ¿viste el letrero de liquidación total por cierre???)

Yo siempre pongo el mismo ejemplo cuando me rompen las bolas y debo andarme justificando por los precios de las cosas...aquí podría daros un recital...pero me abstengo porque ya paso.

Mi ejemplo es muy sencillo y fácil de entender...Yo quiero un Audi A3 con todos los extras, metalizado, último modelo...pero claro...lo quiero a precio de Seat Ibiza pelado...
El vendedor de casa Audi me mirará desde arriba y se reirá en mi cara, si es que no me echa a patadas del concesionario...¿verdad?.

Distinguimos lo bueno de lo malo...por eso nuestros ojos siempre van a lo mejor...luego, no tenemos pasta para tantas cosas y en lugar de reconocer cual es nuestro lugar o nuestras prioridades, nos enfadamos y desmerecemos el trabajo de los demás. 

-Cómo se pasan...cómo cargáis las tiendas el género...buaj! ese collar es tan fácil de hacer...no entiendo como puede este jersey valer esto si es tan sencillo...¿qué tiene este bolso para que valga eso???...y bla, bla, bla...

Y yo me pregunto siempre...¿y usted de qué trabaja? ¿le gusta que le reconozcan su trabajo y las horas que emplea en él? ¿Se siente bien pagado? Seguramente no.

Los pequeños diseñadores españoles o artesanos o los que trabajan en pequeñas fábricas tampoco. Deben imaginar, crear, dar forma a lo que imaginaron, realizarlo, encontrar los tejidos, material, etc...y darle vida...¿Podríamos contar las horas y pagarlo? No. 
En muchos casos nada podría pagarse. Luego vienen l@s list@s que copian y dicen que eso es muy "sencillo". Si claro. En esta vida todo es sencillo. 

La gente de este país come cada día, llevan a sus hijos a la escuela, salen a tomar copas, se van al cine...los diseñadores de este país también...pero no así toda la ropa y complementos que llegan de China, donde quien trabajan son niños. Pero bueno...eso también es otra historia que da mucho de qué hablar...como todo.

Nada...que a veces me pone enferma la gente inculta y burra. A ver si encuentro ese cambio de trabajo o me voy a las antípodas a lidiar con algo mejor...
Seguiré soñando con un mundo mejor...


Dios...y ahora viene Navidad...
Que os vaya bien a todos!

Ah!...estaría bien organizarse las horas de compras para no ir a las 8.30h de la noche. Lo digo porque la gente que trabaja de cara al público también, creo, me parece...tiene una familia y ganas de estar con ella... :-)

PD- Estaré en la parra un tiempito más...disculparme...al menos hasta que termine la Navidad. Luego las rebajas...y quizás luego...ya veremos...




martes, 20 de octubre de 2015

Lo peor de la muerte se lo quedan los vivos.


Guetaria (Gipuzkoa)

De las personas siempre te queda algo. De ti me / LES queda tu risa sonora. 
Es muy egoísta decir "me" cuando yo hacía años que no te veía. Y aquí, los que van a sufrir tu ausencia no seré yo, sino ellos. Los que te vivían cada día. Los que te oían reír cada día, los que escuchaban tus gritos enojada, los que te sentían. Cada día.
Yo me quedo con tu sonrisa.

J. me dijo: Deberé aprender a vivir sin ella...y me miró sin poder respirar. Con esos ojos de mujer frágil y dulce, por mucho que su apariencia sea de mujer-jabata. 
Ella...tu mejor amiga desde que eráis pequeñas. Que ahora queda huérfana de tu cariño y tus malos momentos. Que la vida nos gira del revés.
Pero eso tú ya lo sabes, pero ya no estás aquí para sufrirlo. Lo peor de ésto, es esta maldita frase del enunciado que me vengo repitiendo desde hace un mes.Y esos sueños recurrentes donde yo misma moría de una muerte como la tuya...dicen que no existen las casualidades. ¿De verdad que no?

Y ayer yo estaba abrazada a tu mejor amiga, sintiendo cómo se me rompía el alma por absorber su dolor, que no era de la misma intensidad que el mío. Por que yo no te vivía en el día a día. Por que yo no vivía tu realidad cotidiana. 
Pero ella sí. Y todos los tuyos. Era desgarrador.

Porque ese pueblo pequeño y precioso del norte, ayer lloraba con esas gotas minúsculas de lluvia, tu pérdida. 
Como todo esa gente que te vino a despedir en masa, en esa iglesia.
Y yo...preciosa...que soy atea de cabeza  a los pies, se me erizaba la piel con esa misa en euskera y, esos cantos que retumbaban en la capilla. 
Que venir a despedirte y entrar en este pequeño otro mundo que es el tuyo, el vuestro, tan cercano, acogedor y auténtico hace que se te rompa el corazón en mil pedazos.

Que ayer nos dábamos cuenta que la vida es un soplo de aire, el que te faltó. Pero todos seguimos al mismo ritmo a la mañana siguiente por que el rebujo nos empuja.

Que hoy ya es mañana, como tantos mañanas que nos quedan por vivir...sin ti. 
Que el mundo seguirá girando. Pero el giro que le dio a los tuyos no se perderá en toda la vida que les queda a cada uno de ellos. Tú se la partiste por completo y deberán aprender a estar. Y a volver a sonreír sin que nada les oprima el pecho. No les va a ser fácil. 
Pero lo harán. Algún día.

Estoy segura que les queda tu risa sonora que alegraba cualquier momento, entre un millón de cosas más...

Tu risa será eterna.
Tu risa la tendremos siempre.

A ti Ana y a los tuyos

Zure irribarrea betirako izango dugu.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Allá donde vaya


La política no es lo mío. Ya para empezar.
Intento hablar lo mínimo sobre cuestiones de politiqueo, porque las personas no son nada respetuosas con la ideología de los demás, así que siempre evito meterme en conversaciones peliagudas. Con la religión pasa lo mismo.
Con muyyyyy poca gente, se puede mantener un dialogo respetuoso. Sin atacar, sin insultar, sin machacar. Pero viendo el panorama de nuestros propios gobernantes, que todos son unos analfabetos y unos maleducados, que chillan al hablar y que hasta se insultan...poco podemos mantener la compostura los demás.

Hace unos días hablaba con una amiga que tengo americana. Es yankie,yankie.
A ella le flipa España. Como me dice siempre: Sois un topito de mierda en el "mapa mundi", pero qué país alucinante...Y siempre me hace reír.
Esta entrada, de hecho, sería suya, por que repetiré todo lo que me dice siempre.

Sois un país minúsculo con una riqueza cultural que alucinas. Tenéis cuatro lenguas y acentos distintos en cada región que uno visita. Todos igual de lindos y pintorescos. Cada región con su cultura, sus maneras, su comida, sus costumbres. Tan distintos unos de otros que maravilla pensar que estás en el mismo "topo". Tenéis mares y océanos. Unas playas espectaculares. Unos paisajes de infarto. Tenéis montañas verdes impresionantes y nieve para aburrir. Ciudades preciosas.
Las distancias entre cada región no son tan agobiantes como para no poder conocer toda la península cada vez que decidas tomarte unas pequeñas vacaciones.

Tenéis una historia de siglos. Cuando uno os conoce se engancha a vosotros. Tenéis castillos medievales, ruinas romanas, celtas, griegas...Es para envidiaros.

En cambio, vuestros políticos no sé que hacen...por que en lugar de "imponer" el respeto y la tolerancia entre todas las regiones, crean desconfianza, malestar, 
odio e incomprensión. El separatismo lo crean los unos y los otros. Todos.

Es maravilloso saber idiomas y tener amigos en todas partes del mundo. Es fantástico poder tener una conversación decente con personas de distintas formas de pensar, de opuestas ideologías y de nacionalidades diferentes. Sean o no del mismo país.
Poder saber cómo sabe la comida en un lugar o en otro. 
Cómo hablan, se expresan y viven la gente de un lugar.

El mundo está así, por que todos quieren su única y exclusiva "verdad". 
Y no hay una única verdad.
Todos tenemos nuestra historia, nuestras creencias. Aunque no queramos, tenemos una religión con la que crecimos, un idioma, unos abuelos que nos dieron unas raíces con las que, por muy lejos que nos vayamos, tenemos en nuestro interior. 
El sentimiento de "tribu" está en nuestro ADN. Y nos caracteriza.
Y nadie debería arrebatárnoslo. Pero tampoco deberíamos hacerlo nosotros con nadie. 

Que cierto Année.

Yo no puedo olvidar quien soy ni de donde vengo. Catalana de pura cepa. Aprendí el castellano en la escuela. Y también aprendí francés. Mi familia tiene una historia y una manera de vivir.
Como la tiene mi amiga de Sevilla, mi amiga de Zafra, mis amigos del País Vasco, mi amiga de Tarazona, mi amiga de Astorga...tengo amigos en todas partes y cada uno de ellos tiene su historia personal.
Tengo amigos "españolitos" y amigos "independentistas".
Pero conmigo son respetuosos y yo con ellos. Todos y cada uno de nosotros estamos de acuerdo que la gente debe decir lo que piensa y por qué lo piensa.Y debe decidir para poder cambiar el mundo.
Siempre desde el dialogo y siempre desde la tolerancia.
Sea cual sea su manera de pensar.

Allá donde me vaya a vivir seré catalana. Por que es verdad que me identifico más con el sentir catalán que con el español. Muchas de mis amistades se sienten mitad y mitad, catalanes y del sitio de donde son sus padres, de donde veranean y de donde son sus primos. ¿Eso es malo? Eso es estupendo. Y nada cambiará eso.
El sentir es de cada uno. Y es imposible ir en contra.

Como dice mi amiga "yankie" es una lástima que nuestros políticos lo hagan tan mal todo...y hayan radicalizado de esta manera a un país.  A unos y otros.
No debemos olvidar que las culpas siempre son compartidas.

Los comentarios y las actitudes maleducadas sobran.
Y que la intolerancia de unos y de otros me sobrepasa.



domingo, 27 de septiembre de 2015

I was feeling sad


No me desprendo de esta segunda piel llamada tristeza, que llevo ya impregnada desde hace meses. Yo misma me voy repitiendo que es casi un delito sentirse así. Rectifico, casi no...es, un delito.
Pero cuesta muchísimo ir contra el ánimo. Me levanto y me digo en plan secta: nena, sonríe, hoy vas a hacer un montón de trabajo y se van a arreglar unas cuantas cosas.
Pero al paso de las horas vuelven esas nubes negras que poblan mi cabeza y no dan tregua alguna para respirar. Y me sigo diciendo que no es justo que ande de esta manera cuando a mi alrededor se desangra el mundo.
Pero está claro que todos vemos sólo nuestros problemas y nuestras miserias.

Vago con la mirada anclada en algún lugar y miro con odio a la humanidad. He llegado al punto que no puedo con la vida. Esos seres imperfectos y desastrosos que somos las personas. Que sólo miramos nuestro ombligo. Estoy triste y no debería.

Vuelvo a repetirme una y otra vez que el mundo es el que es y que nadie ni nada logrará cambiarlo.
Una colega decía el otro día que nuestra civilización había llegado ya al punto de la destrucción, como pasó con los egipcios o los romanos. Civilizaciones poderosas que cayeron y nada pudo salvarlos. Y que nosotros ya entramos en la espiral de la autodestrucción. Que agonía de pesimismo.

Pero cuando te paras a mirar. Un segundo simplemente, puedes ver...y cuando envuelvo mi ser al desvarío de lo animal, huelo el aire con mi trufa ancestral y percibo el declive. Entonces es cuando quiero encerrarme de nuevo en mi bosque particular y no salir jamás.






lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Antes me afectaban los lunes? o ¿Siempre me afectaron los domingos?




Estoy tan cansada hoy...parece que este fin de semana se multiplicó por tres. Odio los fines de semana. Y eso que siempre trabajo los sábados. Pero éste pasado, tuve fiesta...maldita fiesta inoportuna que hizo que mi vida se complicara mucho más de la cuenta. Aunque sin respirar digo que la culpa es todita mía, que soy amante de las causas perdidas, de las estrellas fugaces que no se caen, de los terremotos interrumpidos, de las mareas que se quedan a medias y no se llevan los cadáveres asesinados por descuidados. Que sería más fácil trabajar veinte horas seguidas que llevar el ritmo de no saber decir que no a nada. Y correr de un lado para otro y pensar que llegas a medio gas o te quemas achicharrada como croqueta en sartén de casa ajena.