viernes, 26 de agosto de 2016

¿Desear o alegrarse de la muerte de alguien es lo mismo que matar?


Una noche al año todo crimen es legal.
Esta noche le permite a la gente 
una liberación.
Por toda la ira y violencia
que tienen dentro.
(The Purge)


La maldad no necesita razones 
le basta con un pretexto.  Goethe


La crueldad hacia los animales enseña la crueldad hacia los humanos.
Ovidio




Hace unas semanas leí en alguna parte lo indignados que estaban los taurinos porque en el facebook un señor (con nombres y apellidos, no un anónimo) escribía en su muro que se alegraba de la muerte de un torero. Y de nuevo todas esos ataques contra los "animalistas" por ser unos monstruos que desean la muerte "humana".

Resulta paradójico que quienes festejan la muerte se ofenden cuando otro la festeja. Poniéndolo en claro, quienes disfrutan viendo la muerte de un animal, quienes directa e indirectamente la promueven a través del pago de las entradas a corridas de toros, encierros, a través de apuestas en peleas de perros o riña de gallos, y de tantas otras formas más sutiles pero igual de destructivas, como la publicidad, se escandalizan cuando alguien se alegra porque ha muerto una persona que vive de matar y que ha muerto en su ley. 


Recuerden que al torero no lo sorprendió por la espalda una manada de toros que planeó su asesinato mientras él jugaba inocentemente con sus hijos, un toro lo mató antes que él lo mate. El animal actuó por instinto, sin premeditación ni alevosía.

Si bien entiendo que resulta claro lo que acabo de escribir, voy a repetirlo para se entienda mejor: los promotores de la crueldad y de la muerte animal, hechos concretos, instigados y financiados por ellos, rasgan sus vestiduras porque alguien se alegra de una muerte previsible que forma parte del macabro atractivo de las corridas de toros. Están poniendo en un pie de igualdad el deseo con la acción.
¿Es lo mismo alegrarse de la muerte de alguien que matar a ese alguien? Vuelvo a repetir ¿es lo mismo? Claro que no es lo mismo y así lo dicen las leyes. 
¿Pregunten cuántos años de cárcel le dan a alguien que se alegra de la muerte de otro y cuántos a alguien que mata a otro?

Pero tal vez no reparé en que quizá sea posible que cualquiera de estos verdaderos “santos” que se conmueven por la muerte de un hombre y se regodean en el sufrimiento de un animal, jamás se han alegrado cuando algún enemigo muere o a alguien le va mal y es por eso que no entienden la crueldad humana. 
Es muy posible que esos prodigios de moralidad sólo crean que el sufrimiento es un atributo humano al igual que la vida y que los otros animales no tienen sensibilidad ni derechos. Todos los derechos pertenecen al animal humano.

No voy a defender tampoco a quien escribe cosas ofensivas e insultantes a alguien en concreto y menos a su familia (porque la familia qué culpa tiene).

No es el fin de este escrito defender una actitud reprochable. Yo tampoco hubiese expresado alegría por esa muerte, primero porque afortunadamente no la siento, y luego por el respeto que me producen la muerte y el sufrimiento. 
Si lo hubiese hecho sería igual que los miserables que desde una tribuna o del otro lado de un alambrado gritan y se alegran cuando un animal es asesinado.

Luego leo a los defensores de la tauromaquia, ayuntamientos y partidos políticos incluidos. Como sacan argumentos como si de un conejo en una chistera se tratara. Patrimonio cultural, respeto a la libertad de elegir y pensar!! ¿¿¿??? Repulsa (una palabra que siempre utilizan). "Falaces argumentos en contra del maltrato animal"...¿falacia? es una falta de verdad...De nuevo, que el toro, becerros, vaquillas y demás están exentos de dolor. Esa es la falacia.

Que se extinguiría el toro...¿? Cuántos animales están en vías de extinción y a nadie le importa una mierda...Que se perderían puestos de trabajo ¿? ¿Cuántos puestos de trabajo se han perdido en España? Millones. Y nadie los subvencionó.  Miles de fábricas y empresas de todo tipo han cerrado y nadie hace de eso un eslogan.

¿Cuántas personas son heridas o muertas cada año por culpa de este tipo de festejos? ¿Yo he de pagar esa seguridad social? ¿Por qué ha de ser atendido un irresponsable en un hospital público y mientras a un familiar mío lo mandan a casa por que no hay más camas?

¿Dónde queda el respeto a MI libertad?

A los defensores de la identidad nacional les diría que el fin no justifica los medios. Ninguna identidad nacional debe construirse sobre el sufrimiento y la muerte. Ninguna identidad nacional debe construirse sobre la violación a las leyes de la vida. Si así fuera los grupos fundamentalistas estarían en total derecho de hacer lo que hacen. ¿No les parece?

Para los que vayan a politizar el tema desde ya les digo que a mi no me vengan con politiqueos de pacotilla. La política nada tiene que ver. Yo quiero que se acaben los festejos taurinos, correbous, bous al carrer, bous a la mar, encierros, vaquillas, toros embolados...que se acabe con cualquier tipo de festejo con animales. De Cataluña, de España, de Francia, de México o de cualquier lugar del mundo. Sin distinción. Pero empiezo por mi país. Que es el que me interesa.

¿Que quiero imponer mi ética? Sí, me encantaría. La ética de evitar el sufrimiento innecesario, en personas y animales, si eso se respeta todo lo demás se acomoda automáticamente. 
Está caro que no me creo superior a nadie y si no está claro lo aclaro ahora, pero sobre todo no me creo un ser superior a ningún animal. Al contrario, me solidarizo con quien no tiene voz para defenderse. Cualquier persona o animal en situación de riesgo e indefensión se merece que lo ayuden.

¿Animalista? ¿yo? Claro, soy un ser humano y por lo tanto un animal, aunque no me gusta cómo usan ese término. Porque como ya he dicho yo meto en el mismo saco a cualquier ser indefenso, incluso a los animales humanos. Como decía Brigitte Bardot "no hay buenos o malos combates, solo luchar contra el horror del sufrimiento impuesto a los más débiles que no pueden defenderse por sí mismos."

Y para quien a la vista no le acompañe el procesador de la empatia en su cerebro, las imágenes de un encierro o una becerrada para mi tienen el mismo grado de horror que cuando en las noticias pasan imágenes de un linchamiento, una masa apaleando a un hombre, la lapidación de una mujer, etc.

La ira y la violencia en máximo grado por que la ley lo permite.

 ¿Y si nos permitieran un día al año matar a quien quisiéramos? ¿Y si fuera legal?





Francis Cabrel (la Corrida)


...al principio creí que solamente bastaba con defenderse
pero este lugar no tiene salida
        empiezo a comprender...




les oigo reír mientras me quejo
y les veo bailar mientras sucumbo
no pensaba que alguien 
pudiera divertirse tanto 
alrededor de una tumba
¿es serio este mundo?




lunes, 22 de agosto de 2016

Lejos, donde la esperanza rasgue tu piel.



Dicen que sigue ahí revoloteando a su alrededor. Pero le cuesta imaginar que sea verdad. Porque aunque le cuenten que nunca se fue del todo no escucha sus pasos ni si quiera percibe el halo de perfume que dejaba a su paso. 
Y las sombras todavía son más oscuras y más tristes cada atardecer. 

Porque las mañanas todavía son soportables con el sonreír de quien le quiere bien y él, les agradece devolviéndoles una mueca, no sin un gran esfuerzo. 
Esa sonrisa que todos ansían para cubrir la pesadumbre del dolor ajeno.

Nunca les cree del todo. Aunque desea con todo el alma que fuera cierto. 
Que todavía estuviera escondida entre la multitud, observándolo de lejos. Viendo como se hace viejo. Como las manos le tiemblan y la vista se le nubla. Que el brillo de sus ojos parece más extraño y las arrugas se hacen surcos a través de su piel. Tampoco desea volver atrás. Es imposible saborear de nuevo felicidad enterrada por cientos de malas vivencias. El aquí y el ahora.

La puta realidad acompañada del frío y del calor. Dicen que nunca se pierde del todo a alguien. Si miras con atención allá a lo lejos, antes de que caiga el atardecer, verás su sombra vestida como la última vez, aunque no recuerdes esa última vez. Y el perfume de su piel te rozará los labios y sentirás dolor. 

Porque el dolor se instala en tus extremidades y se desliza lentamente hacia la boca del estómago. Pero no puedes evitarlo y te quedas allí rezando que sea cierto. Por favor. Que tengan razón. 
Pero sabe que a pesar de ser viejo y loco, cuando mira sus manos, el tiempo le dice que la pérdida es algo con lo que uno jamás se acostumbra a vivir.  
Te encadena el alma.     






                                          Thought I know I'll be hunting high and low...




viernes, 12 de agosto de 2016

Supremacía






Nada acaba nunca. Personas. 
He visto el final de miles de vidas, jóvenes, viejos. 
Todo el mundo está muy seguro de ser real. 
Pues eso de que su experiencia sensorial constituía un individuo único con un propósito, con un sentido. 
Tan seguros de que eran más que un títere biológico. 
Pues sí. La verdad emerge. Todo el mundo la ve cuando llega ese momento. Todo encaja.

Rust (True Detective)







Me pregunto si las personas de este planeta realmente comprenden la fragilidad. Su fragilidad. Comprenden que no son dioses, que no están aquí para ser más que cualquier otro elemento que ocupa este mundo.
Que no son más que nada. Ni si quiera son más que cualquier mísero animal o más que nuestro propio entorno. 
Que nadie les da potestad para creerse más que nadie. Aún así estamos rodeados de ese tipo de personas. 
Cuando hablas con alguien, cuando lees a alguien.

Me indigna la creencia de "superioridad" humana. Me indigna la hipocresía en la que vivimos rodeados y en la que hemos hecho nuestra sociedad actual. 
La vulgaridad de algunos y su soberbia en hablar o escribir de manera inteligente para recrearse en su soberana estupidez.
A veces me da por discutir. Pero últimamente prefiero mirar la vida de manera transversal, sesgando todo aquello que produce dolor y que me pueda poner a la altura de "gentuza" ignorante. 
Ignorante no es aquel que no tiene estudios, ignorante no es aquel que no sabe escribir bien en un blog ni sabe contestar de manera "civilizada". 
Ignorante es aquel que no ve más allá de lo que su limitación le permite. 
De no evolucionar con el mundo. 
De seguir creyendo  inconscientemente en la eternidad. Cuando la eternidad dista de ser ya, un bien. 

No soporto a esos personajes que critican a los demás sin ver su propia mierda. Y se regodean de tener la verdad absoluta sobre la vida y de los seres que habitan en ellos. 

A veces odio a la gente. Es así. Odio la maldad que habita en muchos de ellos. Esa maldad gratuita que se escurre entre palabras. Existe en todos los lados y jamás nos entenderemos. Una verdadera lástima. 
Todo el mundo cree en su única existencia. Pero a muchos de ellos yo les preguntaría si creen que el mundo seguirá así para sus hijos. Y qué les parece.
Supongo, me responderían con alguna estupidez inteligente sobre la perpetuación de la especie humana por encima de todo...





lunes, 1 de agosto de 2016

La primera vez que...





Llegué a un blog de la mano de otro blog, así sucesivamente y me topé con Holden.
http://lafabulosagallinadegoma.blogspot.com.
Un tipo encantador que escribe la mar de bien. En una de sus entradas recomendaba un libro.
Y como este julio me dio por leer  lo que no he leído en un año...pues otro más no me iba a matar.
                         .
Además el tema no está nada mal para los que tenéis verano de sudar (que chiste malo...grrrr), pero es verdad que el calor altera la sangre ¿no?.
No sé...yo estoy pasando un julio y agosto a siete grados o sea,
no puedo ser objetiva.

Género: ERÓTICO.
Un momentoooooooo!!!! que la cosa no queda ahí. El libro es una recopilación de historias contadas por BLOGGERS, eso es lo que más me gustó.

Y la encargada de todo este trabajazo ha sido Gwen del blog:                 
                                      http://www.mamanoleas.com/

Nada, que me lo he leído de un tirón. No tengo ni idea de valorar un libro desde la perspectiva de "crítica literaria". A mi me gusta o no me gusta.
Me transmite algo o nada.

Me gustaron los diez relatos. A mi parecer están muy bien escritos, mucho más que cualquier bestseller que anda por ahí.
Y no son simples historias eróticas.

Todas ellas con un "refondo" de esos sentimientos que nacen con las primeras veces en las que hacemos algo. En cualquier ámbito. Nuestros miedos, recelos, nuestras ganas, expectativas, nuestras alegrías y tristezas.

Podría elegir el que más me gustó, pero diré que me gustaron todos.
Algunos me hicieron reír, otros me hicieron pensar, otros me acompañaron en algún recuerdo lejano y en algún otro hasta me identifiqué.

He de decir también que quien espere un libro de relatos puramente eróticos,
no lo encontrará.
Es apto para "todas las mentes". Te deja una buena sonrisa y un guiño a que todos, absolutamente todos, somos primerizos en lo que no hemos vivido.

Cada historia va acompañada de una ilustración a color cedidas por cuatro ilustradores. En el que alguno también ha participado en escribir su historia.

Creo que se lo han currado de lo lindo. Yo los felicito de corazón.
Y me hicieron pasar un muy buen día.

Si queréis descargaros el libro está disponible en Pdf en el blog de Gwen:

www.mamanoleas.com

O en los blogs de los colaboradores del libro, ahí os dejo los enlaces:

https://lolaflor.com/
http://www.maryasexora.com/
https://otraresacamas.com/
http://www.elpezquesemuerdelaboca.com/
http://yasabesquehoraes.blogspot.es/
https://javierbolanos.wordpress.com/
https://lachicaimperdible.wordpress.com/         http://lachicaimperdible.es/
http://www.laradelia.com/




viernes, 29 de julio de 2016

Al guardián del exilio de tormentas.




Te echo de menos.
Y muchas veces me acuerdo de ti.  
De hecho no sé qué razón hay para hacerlo. Bueno, sí. 
Porque eres tú y porque no puedo olvidar tu sonrisa. 
Ya sé. No conozco tu sonrisa, no conozco nada físico tuyo.
Ni importa. 
Eras mi fantasma. 
O mi ángel.  Quizás eres eso. 
Un día vi entrever tus alas. No te diste cuenta.  
Pero dejas pequeñas huellas en los corazones errantes. 
Tú eres uno de ellos, quizás por eso comprendías. 
Quizás por eso entiendas la complejidad de los demás y no la tuya. 
Siempre estarás conmigo, entre mis recuerdos. 
Eso te haría sonreír. 
Lo sé.

Eres el guardián que habita entre las palabras que a veces escribo 
que ya no tiño de rojo. 
En otros colores ahora. Pero nadie lo sabe.
Porque te echo de menos, alguna vez. No siempre. De vez en cuando. 
Así, sin más. Sin explicación alguna. 
Si estuvieras en este mundo no necesitaría ninguna prueba divina
sólo algo que me hiciera creer que sigues vivo ahí fuera.
Que la vida no te rompió
que luchas por lo que quieres, que tienes lo que deseas. 
Que sólo te olvidaste de despedirte.
Que debes ser el guardián de alguien importante.
Alguien que te necesita.
Porque eso sería fácil de entender, con alguien como tú.
Hoy no pude reprimir pensarte en letras
Seguiré aquí y de vez en cuando me acordaré de ti.
Sin querer.  
Sin nada a cambio 
sólo por el simple hecho de recordarte.







martes, 26 de julio de 2016

Lluvia...de día y de noche...




Intento reconciliarme con esas gotas minúsculas que se dejan caer como si nada, desde allí arriba. Lo intento. 
A veces no lo consigo. 
Leo, escucho atenta y envidio con una sonrisa a aquellas personas que aman la grandeza de ese milagro. Últimamente en algunos lugares casi en extinción. 
¿Cómo uno puede estar reñido con ella?
Que estupidez. Pero lo cierto es que la lluvia me entristece. Me nubla la razón como si de una niebla blanca y espesa se tratara. 

Recuerdo cuando era jovencita vivir en pueblos de interior donde algunas tardes se volvían oscuras de repente y al doblar una esquina la vida parecía detenerse. El instinto te ordenaba no moverte o hacerlo con precaución. 
El cerebro no asimilaba que los ojos se hubieran quedado en blanco de repente. Y sin explicación alguna parecía que el aire dejara de existir y abrías la boca intentando respirar. 
La niebla espesa tiene un olor especial, entre humo y humedad. Parpadeas al compás del latir de tu corazón y te dices a ti mismo que avances despacio o simplemente dejes pasar esa bruma que se desliza sinuosamente por el contorno de tu cuerpo, poseyéndote sin permiso, con la sensación ambigua de un placer prohibido. 

La lluvia no tiene el mismo sentido ambiguo. La lluvia te cala hasta los huesos sin mojarte, sin salir de casa. La lluvia te atrapa sin darte cuenta, te humedece el juicio y apenas logras encontrar ningún hueco donde guarecerte. 

Mi lluvia se parte en dos mitades.

La lluvia de noche me oprime el corazón. Oscurece el ánimo. 
Entorpece la vida. Parece no tener fin.
Muchas de esas noches no logro dormir pensando en los que trabajan, en los que viven en la calle, en los perros abandonados en las terrazas, en el asfalto resbaladizo, en las sirenas de las ambulancias. Ni si quiera el calor de las sábanas pueden guarecerme de la sensación fría de la intemperie, de la soledad, del desazón. Se pega a tu cuerpo, enmaraña tu piel en caóticos y helados pensamientos. Al final, siempre logras dormirte con la triste sensación de ser convicto del tiempo.

 Es más fácil y llevadera la lluvia de día. 
Y de a poco descubro armas para combatirla.

Un buen día me compré unas botas de agua estampadas. 
Recuerdo lo que odiaba de enana esas amorfas cosas negras que sobresalían de mis piernas y semejaban seres deformes que andaban solos. Que crujían al caminar y que parecían estar creados para trastabillar y hacerte sudar. 
El recuerdo de ese caucho horrible hizo que dudara unos instantes y al ver la sonrisa brujil de la dependienta tendiéndome la bota para probármela casi arranco a correr.  
Ahora, salgo a la calle como quien se esconde tras unas enormes negras gafas de sol y parece inmune al mundo. Yo, mi mini Yo y mis botas estampadas, de pronto se hicieron a la lluvia como un niño que busca los charcos más hondos. Dicen que lo que te quedó en el tintero por hacer, a veces, la mente o el cuerpo te lo imploran de mayor. No sé. 
Ahí voy yo mentiéndome en todos los mini lagos de la ciudad. Sin conciencia. Descubriéndome. Dejando que la lluvia a veces me golpee la piel y me haga surcos nuevos donde dejar mejores huellas. Donde las gotas no parezcan lagrimas sino espejos diminutos reflejando sonrisas.
Y deseo que la noche devenga clara y limpia de agua. 
















viernes, 3 de junio de 2016

Vecinos. 1: Alarmas para soñar.



Hay días que sería mejor quedarse atrincherada en la cama. Hacer ver que el despertador no ha sonado cinco puñeteras veces. Con esa música distorsionada de no sé que puñetera banda sonora puede ser, porque es indescifrable, pero que se te mete en el cerebro y te lo taladra.
Lo divertido es que no sé porqué pongo la maldita alarma del teléfono una hora antes de salir de la cama. Cada mañana me lo pregunto en serio. Y cada noche vuelvo hacerlo. ¿Tendré dos personalidades y una jode a la otra?
A la noche pienso, ponlo antes así te levantas con tiempo. Paseas al perro con tiempo, te duchas con tiempo, desayunas con tiempo y hasta puedes saludar a los vecinos con tiempo.

La triste realidad es que suena el movil y tengo ganas de estamparlo contra la pared, pisotearlo hasta que muuuueeera lentamente. Mi suerte es que el poco riego que me llega al cerebro a las seis de la mañana, da para pensar en una décima de segundo, que mi Samsung es mi pequeño dios que todo lo almacena, todo lo graba, fotografía y puedo comunicarme a diez mil kilómetros con los que se interesan todavía por mi. Así que lo agarro.

Sí. Lo agarro. Lo siento por los españoles que me leéis, pero no quiero querdarme nuuuunncccca  más roja como un tomate cherry en medio de la verdulería...donde se me ocurrió decir: ¿Puedo cogerme yo misma la fruta? Y en ese mismo instante ocho pares de ojos me miraban a punto de explotar de la risa...-No te preocupes, ¿española no? ya te la agarro yo, no vayas a follarte aquí mismo a los melones o  las lechugas y hagas un espectáculo.

Sonreí con dignidad. Me he ganado mala fama con la verdura y acabo de llegar. Bueno a lo que iba, que me voy por las ramas como un mandril en celo.

Lo agarro y lo apago. Me pego a la almohada una hora o más y ya la he liado parda, porque voy a ir tarde otra vez al trabajo. Me van a echar. Y me voy a volver a nado. A las noches me cuesta dormir, siempre hay algo que lo impide. Hay un explicación para todo. Y no os he explicado donde vivo.

Estoy en un edificio de nueve plantas. A tres viviendas por planta, que multiplicado dan 27 apartamentos. En el décimo vive el "portero". Debe ser una comunidad que piensa en rico.  Ese pobre señor ha de luchar cada día con nosotros "los inquilinos percebes", que nos quejamos por todo. (Yo me quejo en el blog). Veintisiete apartamentos dan para mucho.

Hoy volví a  despertarme a las tres de la mañana y hasta las cuatro y media pasadas no pude volver a dormir.  Hoy fue el hdp del sexto (otro día hablaré de otros vecinos). Este tiene una moto, que mi cabeza ya está maquinando en como destrozar sin que me pille la policía federal. (Que no sé cómo las gastan aquí, así que primero me he de informar antes de pasar a la acción.)
Pero lo haré, porque me desquicia no dormir. La alarma de la moto del nene se disparó a esa hora y se paró después de hora y media dando por saco.

¿Para qué tanta alarma jodido imbécil de mierda???? si no eres capaz de levantarte de la cama y mirar si te la están robandooooo!! ah! claro! como se pasó una hora y media sonando, sabía a ciencia cierta el muy cabrito de su madre, que el instrumento de tortura de toda la manzana seguía allí tan ricamente. Que zoqueta soy.

Pero evidentemente, hubo un momento que, me vestí histérica perdida y me bajé a la portería. Llamé al interfono del susodicho propietario de la máquina infernal. ¿y qué pasó?
Nada! porque debe tomarse una caja de valiums mezclados con vodka y cae en coma profundo para no oír nada. Y mi dedo quemando el timbre... y yo a punto de convertirme en el increíble Hulk. Cuando me di por vencida y me subí a casa pensando si subir al sexto, tirar la puerta abajo en plan Los Geo (son como los SWAT a lo español) y no sé...¿cargármelo? me di cuenta que la alarma había enmudecido.
Hoy deduje (ayer no estaba para pensar) que el niño tonto del sexto no estaba en coma. Ni es sordo. Que escuchó el timbre y su alarma.

No soy vengativa o sí...no lo sé.
¿Sabéis que los vecinos tenemos un wattssap "comunitario"?
Pero eso da para otra entrada y os lo cuento.

Yo lo que hice fue grabar los cincuenta y cinco segundos que dura la alarma de la moto. Casi un minuto sonando, con intervalos  de no más de tres a cinco minutos sin sonar. O sea que echar la cuenta de la hora y media que tuvimos. Quizás un rato de estos, aparezca el vídeo del mozo del sexto, en el grupo wattssapero haber si "alguien" "reconoce" la retaíla de musiquita.
Y haber cuántos wattssaps podemos crear en menos de un minuto. Por que en esta "comunidad" no nos estamos de nada. Sobre todo de comentarios.

Continuará...



video



viernes, 20 de mayo de 2016

Un instante de tres.





Uno...
dos....
tres....
se disipa como el humo de tu cigarrillo. Sabes cómo detesto ese maldito olor que todo lo envuelve. Un día gris la odié. A ella. Cerraba los ojos y aspiraba el aire que dejabas tras ella. Esa combinación de tabaco rubio con el aroma de almizcle suave que desprendía tu cuerpo. Sólo hacía falta observarla de reojo para saber que deseaba tu piel.
Pero en esos momentos yo también te deseaba. Y mi ansia te tenía cercado como todo tu ser me tenía encadenada a tus pies. Y aborrecía su insignificante presencia y maldecía los ojos con los que te miraba, porque en ellos me reflejaba sin piedad.
Siempre fue una buena amiga. No me cabe ninguna duda. Se mantuvo firme, si bien sé que sufrió alguna vez por ti y por mi. Por los dos. Ahora, míranos.

Uno...
dos...
tres...
alzas de nuevo la copa a tus labios y bebes sin mirarme. Hace un instante codiciamos el pasado. Y seguramente esa brisa fresca nos rozó la piel. Hablamos como en los viejos tiempos y hasta reímos sin pensar. Llegué a retener el aire tres segundos para sentir, como antes, esa presión en el pecho que inevitablemente daba lugar a un cosquilleo en mi columna vertebral y me hacía perder toda dignidad en tu presencia.
Pero fueron sólo tres segundos y la sensación desapareció.
Vuelves a llenarte la copa con un mohín sarcástico en tus labios. Sonríes. Y tu sonrisa me hiela el corazón. La acompañas con esa mirada perpetuamente triste que enardece mi culpa y mi rencor. Hablarás tres veces más con la soberbia que te provoca el elixir del alcohol y luego permanecerás callado mientras te observo.
Me abandonaré a esa mezcla confusa de desprecio e indiferencia.
¿En que instante perdimos el capricho de querernos para siempre?

Uno..
dos..
tres...
tus ojos empequeñecen y se tornan acuosos.  Ese brillo que,  antes  no terminaba de entender, pero que no presagiaba nada bueno y por instinto hacía cambiar mi humor de inmediato.
Quizás la culpable siempre fui yo y nunca entendí qué era y no era importante. Ella, con su sosegada complacencia buscó en cada rincón de tu cuerpo tu grata rendición. Yo sólo estuve ahí para advertir el naufragio antes de que sucediera. Ahora, que pedazo a pedazo recogemos los restos, no puedo disimular la irrealidad cruel. Sí, la irrealidad.
No conspiré, ni luché por nosotros. Dejé de vibrar al tomarte de la mano.
Y quizás te conduje paradójicamente hacia ella.
Todo en estos momentos me parecen atadillos de intantes llenos de melancolía, fugaces huracanes de voraces sentimientos, de efímeras expectativas. Y al fin estamos los tres ahogándonos, hundiéndonos en el desasosiego, la cobardía. En la culpa, del día a día.
Ya no somos nada. Sólo quedan nuestros instantes.





viernes, 22 de abril de 2016

Gama de contrastes simples




¿Estás bien?

Lo cierto es que creo que sí.

¿Qué necesitas?

No necesito nada.
(es extraña la sensación cuando no necesitas nada de este mundo atropellado por las ganas de tener)

¿Nada?

Sólo la calma de respirar. De la tranquilidad ante la vorágine del exterior.
De ahuyentar la culpa.

¿La culpa?

Del sosiego de no necesitar. Y de haber dejado otras vidas en otro espacio en el tiempo.

¿Dejado?

Otros paisajes. Otros afectos. Otras exigencias.
Quizás carencias.

¿Imprescindibles?

Para la despreocupación.

Entonces...no estás del todo bien...

Lo cierto es que sí.

A pesar de...

a pesar de.

¿Y, hasta cuándo?

No lo sé. ¿Tú lo sabes?

Eso deberías saberlo tu. Quizá sería un  requisito para la calma.

Obligación ¿dices?

No. Calma, paz.

Se alcanzaría probablemente sin la exigencia de necesitar. Y,
ahora es lo que siento. Mañana no sé...

A día de hoy está bien entonces...

Sí.







Golden Dreams.
Invisible Limits


miércoles, 6 de abril de 2016

Mapas reales





Estoy muy lejos de casa. Pero sólo lo siento así cuando me sitúo encima del mapa. No sé qué decir sobre la adaptación porque sólo llevo dos semanas y la vida me parece la misma. O yo soy la misma loca de siempre. Puedo disimular porque aquí no me conocen. Pero disimular no oculta lo que en verdad eres. Durante estos días he tenido un millón de sensaciones. Me siento extraña. Como si la realidad se hubiera partido. O se hubiera convertido en otra historia. La ciudad es amplia. Sí. A mi  me parece amplia. Las aceras grandes y las calles gigantes. Lo peor es el ruido. Es imposible descansar la mente. No hay paz cuando los autos son miles de monstruos que no descansan ni un momento para desquiciarte un poco más.
Podría comparar y decir qué es, mejor.
Pero nada es mejor que nada. Sólo diferente. Desde que bajé del avión me acompaña el sabor del vértigo, del jet-lag, del movimiento.
Es una impresión.
Todavía no he tenido tiempo a la añoranza. Ni deseo ir a ningún lugar que lleve "marca" España. En primer lugar porque parece que todo se resuma en un cartel publicitario de toros. Lo sé, los tópicos no pueden olvidarse así como así. Y parece ser que hay gente que cuando le entra la ñoña se tira de cabeza a lugares donde hayan banderas. Pues continúo diciendo que soy más rara de lo que aparento y me molesta. A mi, Claro. Yo pienso por mi.
Yo no extraño los lugares, extraño a las personas. Y esas no están en la publicidad de un restaurante ni en ninguna tienda de souvenirs. Y siento decirlo, pero tampoco he tenido tiempo para echar en falta nada ni a nadie. Todavía.
Pero sinceramente...me da lo mismo estar aquí, en Australia, que en el planeta Marte. La vida de uno es igual o parecida en cualquier lugar del mundo. Tendrás más o menos cosas. Conocerás más o menos gente, pero la realidad siempre te atrapará.