martes, 12 de noviembre de 2013

El silencio.






El silencio es algo que extraño.  Estar en silencio contigo sin hacer nada. Estar tumbados en la cama  mientras tú lees y yo repaso  la colección de  nubes que veo a través de la ventana. Las nubes siempre son deliciosas, pero del revés asemejan islas blancas de fantasía en medio de un mar en calma. Mientras mi mundo se pierde lentamente en tu respiración no dejo de pensar en esa felicidad que anda entre esa línea fina que separa el cielo de la tierra.

Toco el cielo con las manos cuando estoy contigo, luego la realidad hace que roce la tierra fría y húmeda  con mis pies. El cielo y el infierno.

La felicidad de unos es la infelicidad de otros.

Y nuestro silencio no alcanza para abrazar a todos aquellos que sufren. Nuestro silencio es nuestro y de nadie más. No puedo imaginar compartirlo con nadie.
No puedo imaginar compartir nada.

Me desespera, me aterra, me enloquece.

Me encierro contigo  y el mundo desaparece delante de mis ojos, un manto invisible que lentamente sube por mi cuerpo y lo recorre hasta cubrirlo. Y no logro ver más allá de donde  tus palabras me llevan. Y no quiero ver, ya no. Quiero quedarme para siempre en tus silencios, en tus pausas, en tu sonrisa y en tu felicidad callada.  

Y me gustaría olvidar para siempre el dolor que provoca no ser honesto por miedo a sufrir. La infelicidad que podría volverse contra uno mismo. No poder soportarlo.

Y me quedo mirando esas nubes deliciosas, imaginando cual sería su sabor si pudiera llegar hasta ellas. Imaginando no perder nada de esta realidad que vuela entre dos mundos paralelos.

E intento sentir tus manos en mi cuerpo una y otra vez deslizándose lentamente. Intento adivinar tu dolor y abrazarlo. Y lentamente fundirme para siempre en ese silencio que sólo tú y yo sabemos manejar de diferentes maneras y que hace que un nuevo día se abra al siguiente.

Simplemente, estar contigo, en silencio sin hacer nada.






9 comentarios:

  1. Quien pudiera conocer la profundidad de tu alma, compartir la bondad de tu corazón, acompañar tus alegrías y tus tristezas, tu vida toda.
    Sin conmovedoras tus letras, Señora.
    Un gran abrazo

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  2. Son conmovedoras tus letras, Señora.

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    1. Hola querido
      Acompañar alegrías y tristezas.
      No hay más.
      Sea cerca, sea lejos. Aunque el mundo no lo crea, se rían o se mueran de envidia. La vida es ésto. Alegrías, tristezas, silencios, ilusiones, fustraciones.
      En la mano de cada uno está cambiar su realidad.
      un beso.

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  3. Mi querida MB!!!!!
    Me conmueven tus palabras, es bellísimo ese
    sentimiento, ese silencio compartido, ese no hacer nada juntos, solamente uno al lado del otro y... respirar!!!!

    Un inmenso abrazo con mucho cariño!!!!

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    1. Gracias Estrella,
      A veces no es necesario nada más, sólo estar.
      No pedir nada más.
      Gracias guapa!! muchas y muchas gracias.
      Por todo.

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  4. Precioso... eso es verdadero amor.

    Es bellísimo el escrito, es sentimiento puro, y es normal no compartirlo, sería como una profanación a algo tan hermoso.

    Un beso muy, muy grande.

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    1. Misterio
      Siempre abogando por los buenos sentimientos, por los mejores.
      Por los buenos que tu tienes, por lo especial que tú ya eres.
      Muchas gracias cielo!
      Un besazo!!

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  5. Estar en silencio, opservar y acariciar a la persona amada, mientras los secretos volotean por la caveza. Los secretos son de uno mismo, y no se conparten

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    1. Tienes toda la razón Osito...los secretos son de uno mismo.
      Es mejor no compartirlos, así siempre serán eso: secretos silenciosos.
      Porque a veces todo es demasiado doloroso para compartirlo en voz alta.
      Gràcies.

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